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4 de marzo de 2018

"La forma del agua" (Guillermo del Toro, 2017)

Mi hija Carmen que, hace unos días cumplió dos años y medio, ya ha comprendido que no hay bichos buenos o malos, que pueden ser buenos y malos, depende, a veces pueden hacer cosas buenas y otras veces cosas malas, que se pueden comportar de ambas maneras… Me venía a la cabeza esto pensando que el adjetivo “infantil” en realidad no encaja del todo para definir la nueva película de Guillermo del Toro...

“La Forma del Agua” es un <<“E.T.” meets “Amélie”>> pero sin llegar a la suela de los zapatos (ni de las pezuñas) de ninguna de las dos. Por supuesto, el monstruo ni tiene la ternura ni genera las ganas de abrazarle que generaba ET, o el propio Gizmo, más bien se acerca más a lo que es un Gremlin malo, que no son muy abrazables… Respecto a “Amélie”, cuando Jean-Pierre Jeanut (su director) encontró a Audrey Tautou en el casting se tuvo que esconder… escondía las lágrimas de emoción, era “ella”, la había encontrado (1). A mí, personalmente, Sally Hawkins, protagonista de “La forma del agua”, no me produce ningunas ganas de identificarme con ella ni de llorar por haberla encontrado en un casting. Es una muda que a su vez cuida de un viejo pintor, ¿por qué no a una negra chistosa con un marido machista? Ah, perdón, que ese perfil ya está. La pena como forma de identificación con el/la protagonista es nivel telefilme y esto yo sólo se lo permito a genios como Lars Von Trier (“Bailar en la oscuridad”, “Rompiendo las olas”)… Tanto estereotipo me mata, me parece haber visto a todos los personajes en otras películas, la muda, el vecino pintor, la amiga negra, el jefe déspota e, incluso, el monstruo violento pero con corazón. Todas las interpretaciones están bien, es un problema más de guión y definición de personajes. De todos en mi opinión sólo hay un personaje que se salva de la orgía del maniqueísmo: el ruso, y al director no le importa mucho su destino final ya que éste no merece un último plano, supongo que su gran pecado es no posicionarse. Volviendo a los protagonistas me gustaría que fuera el monstruo el que me produjera empatía para poder creerme más esta relación, pero verle matar a otro ser vivo no me produce tampoco mucha empatía..., y esto ya tiene más que ver con que soy vegetariano. Por más que le miro no le encuentro la simpatía. ¿Quizás debería encontrarla en que tiene poderes? Sí, Darth Vader también y me da más ternura. No, no me produce simpatía esta pareja, quizás porque no son un dúo que se formó porque ambos amaban la música y ésta les unió. Son más bien una boyband creada a medida por una multinacional para que llenen estadios y vendan discos,  aunque ninguno de ellos canta ni compone nada, ni de hecho sean heterosexuales, y sí, esta multinacional es Guillermo del Toro. Y sí, en la película todo está demasiado calculado, haciéndola totalmente artificial (y también artificiosa, a propósito). Siguiendo con el símil, que son todos unos Milli Vanilli, muy bonitos pero no son cantantes, y las lentillas esas ya las compras en todas partes… Y la relación que establecen la pareja protagonista es amor romántico del peor, muy “La Cenicienta”: mi vida es una mierda, que venga alguien a salvarme, véase: princesa necesita príncipe (o monstruo) que la salve, y viceversa. Y he leído que alguna gente ve un canto a la tolerancia en esta relación, no es mi caso… más bien veo un poco de racismo y juicio contra el perfil de estadounidense blanco republicano, que tiene su perfecto representante en el malo malísimo y su familia.

Pero me estoy perdiendo, todo esto empezaba en la búsqueda de un adjetivo para la película. Artificial o calculada son dos que podrían encajar. Pero también se me ocurre otro: es muy “estadounidense”, ¿pero qué es ser muy estadounidense? ¡Perdonadme, estadounidenses del mundo, que no os identificaréis con lo siguiente! (Yo tampoco me identifico con la corrupción y me parece un concepto muy español). ¿A qué me refiero con “estadounidense”? A varias cosas: Primera, es totalmente maniquea. Los buenos son muy buenos, empezando por la pobre muda (que el dios de los EEUU y los rifles de asalto la acoja en su seno) y los malos malísimos, la escena de “te meto el dedo en la herida” está al borde del humor negro, personajes que son caricaturas, me pregunto si mi hija se tragaría estos malos puros y buenos puros ahora que sospecha que no va así la cosa… Simplemente intentad encontrar una arista en la personalidad de ella o una virtud en la de él. A mí me da mucha vergüenza esta definición de personajes a estas alturas del partido, es como si un país le diera por usar términos como “el eje del mal”(2)… ¿Os imagináis? Ridículo. Volviendo a Carmen (mi hija) diría que nunca la metería a ver esta película porque, aunque tiene un envoltorio de cuento, tiene un nivel de violencia equiparable a la paliza que le da el cangrejo a Maui, el amigo de Moana, con música festiva incluida, muy “Naranja Mecánica” en realidad, vean: ojo, imágenes con alto contenido violento en el siguiente enlace: 3. La muerte se acepta y se bendice en la película, la pena de muerte está aquí, para el que se la merece, se le juzga y se le mata. Y yo me acuerdo de las pelis de Charles Bronson cada vez que veo una “violencia justiciera” o “violencia justificada por la justicia”, vamos algo muy estadounidense, apología de la pena de muerte sin más. Joder, por lo menos que parezca un accidente, como en las de Disney cuando el malo se cae al borde del precipicio y el bueno intenta darle la mano para salvarle, pero al final se cae. ¿Mejor matarlo directamente? Pues vale… Y meter una escena de tortura en plan: “te hago mucho daño si no me dices quien lo hizo” en una película con pretensiones de ser “Amélie” creo que tampoco es una buena idea… Eso sí, me encanta que se naturalice el desnudo y el autosexo, aunque a buenas horas, Guillermo del Toro, el hermano mayor (que no es otro que HBO) ya ha abierto todas las puertas… Para romper una lanza en este terreno hay que ponerse al nivel Lars Von Trier en “Anticristo”: pollas, hay que sacar pollas, todo un acto de feminismo (igualdad), coños hemos visto muchos en el cine europeo, el cuerpo de la mujer puede salir porque está en venta, el del hombre no…

Así que tenemos: artificial, artificiosa, maniquea, calculada, violenta, romántica (en el peor sentido). Tiene 13 nominaciones a los premios del cine estadounidense. God Bless America, a mí no, que creo que vamos en barcos diferentes. Espero que al menos le premien el arte, el maquillaje, la fotografía o la música, ese bonito envoltorio que me encanta. También muy a favor de la ensoñación. La película es entretenida, es un wannabe de Amelie descarado que fracasa por no auténtico y, repito, a mí me saltan todas las alarmas y me dan ganas de reírme al ver a esos personajes maniqueos… Pero (esta vez) lo intenté obviar y de verdad la disfruté, más que “El laberinto...”, quizás porque es mejor película ésta, o porque yo me estoy volviendo más tolerante… Espero que por lo segundo. Igual no y todavía me quedan kilómetros que recorrer. Simplemente: no es el tipo de cine que me interesa, ¿Cuál te interesa? “The Square” (Ruben Östlund, 2017), por ejemplo, sí se acerca más a mis afinidades. Personajes con aristas, por favor, si es necesario pagar un euro más por la entrada lo pago. Al final sólo es cuestión de eso, afinidades… La última película que vi es "Lady Bird" (Greta Gerwig, 2017), si has visto bastante cine indie americano reconocerás el espíritu Sundance, pero tiene infinitamente mucha más autenticidad (y menos pretensiones) que "La forma del agua", la propia protagonista tiene aristas, todos los personajes están tratados con empatía y cierto respeto, vamos, que ésta tampoco es una peli de indios y vaqueros, malos y buenos. En unas horas los Oscars darán su veredicto y no tengo duda: hincarán la rodilla ante "La forma del agua", cine 100% estadounidense, defiende sus valores.

Esta crítica va dedicada a mi amigo Nacho Bello, que me vio por un pasillo y me dijo algo así como “Tienes que ver "La forma del agua", que todo el mundo la está poniendo de la leche y me ha parecido mala”… Pues sí, Nacho, está tan calculada que poco hueco queda para lo auténtico, a pesar del bello envoltorio de agricultura ecológica ameliana, lo abres y hay un Kinder Bueno con muchos E-s y aceite de palma cancerígeno.

25 de enero de 2014

CINE - Lo mejor de 2013

Animado por mi buen amigo Manuel Barrero, en cuyo blog de cine he colaborado alguna vez y siempre tengo la intención de hacerlo más (muy recomendable: http://www.tierrafilme.com), confeccioné esta lista de lo mejor del año. En Tierra Filme aparecerán muy pronto los resultados de las votaciones, ¡atentos! Estas listas siempre me han encantado. Están en orden. La mejor del año es:

MEJOR PELÍCULA
  1. "The Act Of Killing" (Joshua Oppenheimer, Anonymous, Christine Cynn)
  2. "Searching For Sugar Man" (Malik Bendjelloul)
  3. "La caza" / "Jagten" (Thomas Vinterberg)
  4. "La Gran Belleza" / "La grande belleza" (Paolo Sorrentino)
  5. "La herida" (Fernando Franco)
  6. "Paraiso Amor" / "Paradies: liebe" (Ulrich Seidl)
  7. "Bestias del sur salvaje" (Benh Zeitlin)
  8. "La vida de Adèle" / "La vie d’Adèle" (Abdellatif Kechiche)
  9. "Antes del anochecer" (Richard Linklater)
  10. "Blue Jasmine" (Woody Allen)
MEJOR INTERPRETACIÓN FEMENINA
  1. Adèle Exarchopoulos - La vida de Adèle
  2. Léa Seydoux - La vida de Adèle
  3. Marian Alvarez - La herida
  4. Cate Blanchet - Blue Jasmine
  5. Margarete Tiesel - Paraíso: Amor
MEJOR INTERPRETACIÓN MASCULINA
  1. Joaquin Phoenix - The Master
  2. Mads Mikkelsen - La caza
  3. Toni Servillo - La Gran Belleza
  4. Alec Baldwin - Blue Jasmine
  5. Philip Seymour Hofman - The Master
MEJOR DIRECCIÓN
  1. "The Act Of Killing" (Joshua Oppenheimer, Anonymous, Christine Cynn)
  2. "La Gran Belleza" / "La grande belleza" (Paolo Sorrentino)
  3. "Paraiso Amor" / "Paradies: liebe" (Ulrich Seidl)
  4. "Bestias del sur salvaje" (Benh Zeitlin)
  5. "Searching For Sugar Man" (Malik Bendjelloul)
PEOR PELICULA
  1. "Los amantes pasajeros" (Pedro Almodovar)

22 de enero de 2013

"Zero Dark Thirty" (Kathryn Bigelow, 2012) o "La noche más oscura" revisada como "El feminismo más fascista" (con Julia Schwarzenegger Roberts)

El feminismo más fascista
De las tres personas que entramos a ver esta película, los tres tuvimos una visión diferente sobre la posición de la directora sobre la tortura. Mi gran amigo Pablo pensó que critica la tortura, mi tan gran amigo (de hecho, les considero de mis mejores amigos) Bassam pensó que no se implica ni de un lado ni del otro. Ambos son personas cuya opinión valoro mucho. La mía es la tercera opinión...

Para explicar mi postura voy a argumentar con escenas de la película que, si no la has visto y tienes intención de verla, mejor que no sigas leyendo. Antes diré que globalmente como película tampoco me gustó, ¿por qué?, principalmente por una falta de empatía total con la protagonista y coprotagonistas de la película, de hecho me aburrió (me vi mirando el reloj) y esto, de verdad, es lo único que no le paso a una película. Creo que además la directora es burda en su forma de dar la información (no sabe) y se le nota a la hora de posicionarse ideológicamente. Lo mejor, atención, las escasas escenas de acción, resueltas con buen ritmo y tensión. El problema es que no nos encontramos ante una película de acción. Adelante voy, si no las has visto y no quieres saber más, no sigas leyendo. Ah, y si sigues leyendo y eres de EEUU, no te mosquees que me meto con un tipo de estadounidense que no es el único, lo aclaro desde ya, es como si pensaras que aquí en España somos todos unos pícaros (léase "El Lazarillo de Tormes")... Bueno, no, espera, creo que es un mal ejemplo...

Primero y fundamental. ¿Por qué fascista? Porque dedica casi una hora de película a los procesos de tortura, es decir, parte fundamental en un discurso global, teniendo en cuenta que:

  1. Sólo saca torturas a presos cuya información es útil para los protagonistas. ¿De los condenados a muerte por error se habla en la prensa?
  2. El torturador se presenta como un tipo duro pero de gran corazón, un colega considerado, de esos que bebe unas cervezotas y da palmadas en la espalda. Duro pero güeno. ¿Quieres un café y descansamos? Le dice al personaje de Maya (interpretado por Jessica Chastain), que una vez dichos correctamente sus nombres pasaré a llamar de otras maneras más apropiadas, Schwarzewoman o Julia Roberts y luego lo explico... A esta pregunta del café ella dice: "No, vamos dentro". Yo traduzco: para cojones mis ovarios. La protagonista deja clara su postura desde el principio, ante un "ayúdame" de un torturado ella responde "ayúdate a ti mismo diciendo la verdad" O, sustitúyase por, lo que nosotros creemos que es la verdad, si nos equivocamos pues destrozamos otra vida, total, una más... Humaniza al torturador hasta límites absurdos. Y me decía Pablo con mucha razón: "Tío, pero si tú odias los personajes maniqueistas". Pablo, por eso mismo, éste es el Santa Claus de Guantánamo. Lo que no pueden quitarle es que es un torturador, pues pongámosle todo el edulcorante posible por el otro lado. Actúa así: ¿Eres malo? Te doy cachetes. ¿Eres bueno? (es decir: respondes lo que el gobierno de los United States of America espera que digas) Pues te traigo un Kinder sorpresa, ábrelo delante mío a ver si no te ha tocado un juguete repe. Especialmente demencial y clara es esa escena dándole helado a unos monitos muy cachondos y riéndose porque uno se lo quita. El mecanismo es, si quisieras defender una monarquía, no hay nada como sacar a tu reina dándole de comer bambú a unos osos panda (oooh, qué tierno), vamos, lo contrario a sacar a tu rey con un rifle junto a un elefante muerto (¿es Dumbo?¿es Dumbo?, mamá, dime que no está muerto). Pues eso, que tras una secuencia en la que le da de comer a un preso que está siendo torturado, sale dándole de comer a unos monitos muy majos. Yvan y se los cargan a los monitos y, claro, él con el corazón destrozado, joder, qué cabrones, qué poca consideración tienen los guardias de las cárceles secretas yankis que sirven como centros de tortura, pobres monitos...
  3. Cada vez que se da una información fundamental para el avance de la trama tras una tortura, y es en dos ocasiones en la primera hora, se deja muy claro que esto no hubiera ocurrido sin la tortura. Pero, ¿cómo dejas claro esto a un público de blockbuster? Y sí, me refiero a un amplio público estadounidense acostumbrando a un cine muy maniqueista en el que tiene que estar muy claro quien es el bueno y quien es el malo y la información muy mascada y posicionada. Pues como esto es complejo, lo mejor es decírselo directamente, vamos, a un paso de que se ponga la directora en persona mirando a cámara y te lo cuente... Una resolución burda que no dice nada bueno de la labor de dirección. En la primera ocasión una conversación entre Julia y el torturador: Explíquemosles a los espectadores, que son medio gilipollas, que "como ya le hemos torturado mucho y le hemos tenido aislado, ahora le damos de comer y como ni se acuerda de lo jodido que lo hemos tenido, le hacemos largar". Y va y funciona exactamente cómo te lo han contado verbalmente. Es decir, te lo cuentan dos veces. Pero... ¡Podemos hacerlo otra vez! Dice uno, de verdad que lo dice, os lo juro, ved la película, dice un detenido, dice (perdón por la emoción anticipada, pero es que es propia de un chiste): "Uy, ya me han torturado mucho los otros, os voy a contestar con la verdad a lo que me preguntéis que no quiero que me torturéis ahora los yankis", jajajjaj es buenísimo, ¿y sabéis qué pasa después? Pues de nuevo exactamente lo que (casi) te ha explicado a cámara: lo larga todo, información clave para que los buenos ganen y todo avance. Yo quiero una escena de Kathryn Bigelow con una careta de Coco en los extras del Blu-ray: "¡Hoy os voy a explicar el funcionamiento de la tortura!". Con tortura esto es lo que pasa: "Os lo digo todo que me habéis torturado y no quiero que lo hagáis más, que estoy un poco como cansao: éste es el malo malísimo y este otro es casi peor, ¿os queda más humus?" Y sin tortura, amigos, veremos lo que pasa: "No sé nada, ¿os queda más humus?"
Es un claro "El fin justifica los medios". ¿Pero por qué estos medios? ¿Qué han hecho los del eje del mal? (ya sabéis que para USA la "guerra" es como una peli de la guerra de las galaxias). Pues hombre, lo de las torres. Vale, pues empecemos por el principio, el principio de la película más que nada: vamos a meterle al espectador un par de minutos sobre pantalla negra de "hija mía, te quiero mucho, voy en un avión secuestrado, espero verte pronto (que no te di los cupcakes por tu cumpleaños)", "sólo te llamo para decir que le des un beso a nuestro hijo, (que igual hoy me pierdo el programa de ejecuciones en directo que vemos juntos comiendo palomitas)", vale, no son exactamente así (las partes es paréntesis son extras) pero casi tan burdos como estos. Y su traducción es la siguiente: ellos empezaron, nos hicieron todo esto así que no os asustéis con lo que viene a continuación (que es lo que les hicimos nosotros a ellos).

Julia Schwarzenegger Roberts
Sobre la peor acepción posible del feminismo. Primero aclaro: el feminismo es muy necesario, es necesario para nivelar la desigualdad que reina en unas estructuras de poder patriarcales, el que presenta esta película produce el efecto contrario... Ahora: No soporto a la protagonista. A ella como tal no, el personaje me da más que nada pena (que es lo que significan esas lágrimas, pena da y se da). A la actriz tampoco, me recuerda mucho y esto para mí sí es importante a Julia Roberts, la novia de América. Y si no me refiero ni al personaje ni a la actriz, ¿a qué me refiero? Pues a lo que simboliza, que al fin y al cabo no es más que la postura de la directora que, dándole un papel protagonista absoluto en la trama, tanto como del rollo "ella contra el mundo", una Schrarzenegger de los despachos de la CIA, vamos. ¿Y qué simboliza? Pues personaliza la peor acepción posible del feminismo. La que representa un muy mal entendido feminismo que ante lo peor de las prácticas y comportamientos clásicos de estructuras machistas pretende luchar con ellas convirtiéndose en ellas. A ver, ¿pero no habíamos dicho que si asesinamos al asesino nos convertimos en asesinos? Vale, mal ejemplo (por segunda vez) en un país en el que está permitida la pena de muerte en muchos estados. El caso es que es una protagonista que dice en una reunión llena de jefazos machos alfa "I am the motherfucker" "Yo soy la hija de puta" para los que no entiendan la palabrota 2de4 del inglés. A mí me hubiera encantado que después les dijera: "¿Echamos un concurso de a ver quien escupe más lejos? Os gano a todos, maricas, y al FIFA ni os digo ná porque me dais pena". Es decir: la tía que es más tío que los tíos (en el peor sentido de la palabra "tío"). Es decir (de nuevo), que representa lo peor de los tíos (heteros, claro): machista, dura, ruda, insensible, inamovible, racional (vale, esto no es malo, o sí, no sé, largo debate)... Este feminismo lo único que hace es legitimar y perpetuar las directrices machistas. En resumen: demos la bienvenida a la nueva novia de America (lo siento, Julia, estás mayor, Hollywood ya no te quiere), la machofeminista fascista.

¿Y los Estados Unidos qué tal salen parados? Pues si ya me repatea el representante principal de la directora en la película, ni te digo las apariciones sobre el gobierno de EEUU en el guión (y sí, de nuevo hago responsable a la directora y productora), faltas de total espíritu crítico, lo que clasificaría de un nivel de lameculos. ¿El presidente? "Es una persona muy razonable y que necesita argumentos para todo". Es decir, ponle bien pero con cuidado que consiste en lamerle el culo pero no en chuparle la... Vale, más: aparece dos veces el tema de las armas de destrucción masiva. La primera vez para decir que fue una cagada (es un "Lo siento, no volverá a ocurrir"). La segunda vez para decir que en realidad fue fruto de una reunión en la que se calibraron porcentajes de éxito. Perdón, está muy bien que esgrimáis esta versión para los progres estadounidenses que quieran creer en su patria, pero... No hay dios (ni patria) que se la crea: fue una invasión y una mentira programada. Me da vergüenza ajena ese momento en la película, por otro lado totalmente gratuito e innecesario, excepto para avergonzarte más de lo que estás viendo... Por favor, aprended un poco más de "Argo" (Ben Affleck, 2012) (ésta sí me gustó), que le dice el presi al personaje de Ben Affleck: "Eres un gran americano" y él responde: "¿En qué sentido?", ¡toma!, eso sí que es una respuesta.. (el otro dice: "De eso no habló el presidente")... 

¿Pero te habrá gustado la tensión del thriller? Pues no, tampoco. ¿Por qué? Porque las escenas más tensas son predecibles. ¿Qué las hace predecibles? Los deslices panfletarios y parciales de la directora. En dos ocasiones: el intento a ella de asesinato canta ese desliz de humanidad y cordialidad que no se ve en ninguna otra parte de la película de nuestra mujer Terminator particular: "Buenos días, Ammed" (o cómo se llame su guardia). Y yo añadiría: ¿Has dormido bien, te he dejado unos All Bran en un cuenco, con ruso blanco, nada de mariconadas de leche calcio light...? Es decir, un poco de humanidad para luego darle un poco de ¡oh, no, qué pena, no puede ser! Encima que le dice buenos días y los otros ni saludan ni nada y llevan armas... En resumen: si sabes lo que va a ocurrir la tensión desaparece. ¿Estaría yo especialmente intuitivo hoy? No sé. La siguiente escena es todavía más canteo: ¿Por qué? Pues porque para no dejar mal ni un solo segundo al ejercito estadounidense, que hay que indicar que actúan sin errores, cual cirujano sin mancharse la bata a la hora de sacar las tripas del paciente (por su bien) y todo esto a pesar de reconocer cagadas antiguas, un modus operandi que me recuerda al de la Iglesia Católica: igual en el pasado la cagamos, en el presente somos infalibles. La siguiente, ¿por qué se destripa toda la escena? Porque la directora, de nuevo, no se le ocurre otra cosa que evidenciar que no la caga el ejercito: Viene el supuesto topo. El militar le quiere registrar (joder, que siempre hacemos bien las cosas) pero la directora de la CIA (no muy simpática, a propósito, la caga y mucho al pensar que es una cuestión de dinero sólo, joder, hombre, que no son americanos, que son musulmanes! Que claro que existe el fanatismo religioso, aquí cada cual adora a lo que quiere, cambia el dolar por un Alá)... A ver, la directora dice que no le registren, que pasen, que luego le registran, que no se vaya a asustar... Y encima le ha preparado una tarta, jajajjajaj, es buenísimo, ¿o no es humor? Ah, no, que no hay que reírse...

En definitiva, ¿qué te ha gustado? Pues la escena del asalto, muy bien rodada y el cierre en general. Aunque igual más que el cierre ha sido el que termine, no, no me ha gustado, he salido muy evidentemente rebotado... Nos esperan unos Oscars fabulosos, hace mucho tiempo que no creo en ellos, pero es que esta edición en plan autofelación es sencillamente demencial:  "Argo" (Ben Affleck, 2012) (me encantó, muy buena película comedida en sus planteamientos, thriller apasionante y magistrales todos los actores incluyendo el director), "Zero Dark Thirty" y "Lincoln" (Steven Spielberg, 2012). Ésta última no la he visto pero he de decir que me fío mucho de Vicenç Navarro y su artículo "Lo que la película "Lincoln" no dice sobre Lincoln" ya me hace temer lo peor... En resumen, viendo estas tres favoritas: A ver, ni que fuera un momento de reforzar egos, ni que se estuviera muriendo lo que más representa tu país, ni que se estuviera muriendo el capitalismo...

6 de octubre de 2012

"Diamond Flash" (Carlos Vermut, 2012)

Carlos Vermut ha entendido el cine desde sus cimientos. Es lo contrario que ocurre en muchas producciones, que empiezan la casa por el tejado: buscando un resultado final en mente sin tener cimientos que lo soporten. Carlos entiende que la base de todo es la interpretación y el guión y sobre estas dos sólidas columnas construye y, a partir de aquí, se siente libre.



Libre y sobrio en la producción. Libre como para hacer una fotografía más que correcta con momentos geniales. Libre como para rodar eros y thanatos a la Haneke. Libre como para dejarle parte del puzzle al espectador. Libre eres tú también para no seguir leyendo si no la has visto. Libre como para pertenecer a ese rumor creciente que es un nuevo discurso moral, en el que los valores han terminado, en el que la ilustración y la razón han fracasado, en el que la moral se reescribe a la Nietzche como reacción a este fracaso, en el que un diseñador de dibujos animados, una monja o un maltratador tienen más en común que nunca; porque ya todo vale justificado en el universo moral de cada uno. Tan libre como para "explicar" la película en una secuencia: El problema general de todo el mundo es que quiere saber los por qués de todo. Dardo envenenado sobre la razón. Carlos es "de los otros cineastas": Por supuesto no le gustará a los puramente clásicos, a los conservadores, a los academicistas, a los de "el cine es narrativa", en definitiva, a los que controlan, a los (quizás) no tan libres: a los racionales.

La película puede ser vista online en España a través de filmin. Más información en su página oficial:
http://www.diamondflashfilm.com/

15 de junio de 2012

Filmin y otras páginas de cine por internet


"El cine ha muerto", dicen algunos... Yo me acuerdo de esta frase cada vez que me quedo sin entradas en Cubos, en los cines VOS de Madrid, no sólo no ha disminuido el público que viene a estas salas, es que se ha multiplicado... El cine más comercial se ha movido a los centros comerciales... Y mientras siguen proliferando las opciones legales de ver cine en casa, como éstas:
 De todas ellas, mi preferida es filmin. Desde hace un año estoy suscrito a sus tarifas planas para ver cine... Hace poco celebraron el "Atlántida Film Fest" y me propuse a modo de, entre agradecimiento y homenaje a estas (ésta en concreto) nuevas formas de ver cine, reseñar todas las películas que participaban en el festival. Y lo hice, pudiendo verse en el siguiente enlace de la web de mi amigo Manuel Barrero:

  http://www.tierrafilme.com/2012/05/atlantida-film-fest-2012.html

6 de mayo de 2012

"Entorno a metring" (Carmen Correa, 2011)



Artika Films presents
a production by Carlos Esbert
cinematography Lionel Garrote Belizán
sound design Nicolas Tsabertidis
original music Arturo Cardelús
a film by Carmen Correa

"Entorno a metring" es una reflexión sobre teoría del cine perfectamente acompañada por una fotografía hipnótica y envolvente. Es una obra inusual, arriesgada, valiente y poco comercial.
Llegará a muchos por el poder de sus reflexiones en una, primeramente difícil de aceptar y luego comprensiblemente necesaria y defendible, voz en off. A otros por el poder de su banda sonora, de belleza con caracter y sensibilidad en las partes de piano, de grandeza cinematográfica en sus partes orquestales, a cargo de Arturo Cardelús, en cuya cabeza se gesta el proyecto de una película que no puede ser vista... A muchos otros por el propio hecho de las sensaciones producidas por un conjunto que abraza perfectamente forma y fondo. Sí, habrá los que no entren, ellos se lo pierden.

LO MEJOR: la fotografía y su perfecto engranaje con el contenido. Algunas de las reflexiones de Arturo.
LO PEOR: la voz en off en un recurso del que yo personalmente no he sido nunca defensor en la mayoría de los casos por ser algo literario, los primeros momentos de voz en off son difíciles de aceptar, una vez entras comprendes que es la forma. Hay un plano que a mí personalmente me sacó de la película, por explícito y directo, creo que se sale del tono de la película: en el que Arturo enseña un metafórico diagrama de paradas de metro.
ES PARA TI: si te interesa el cine y su teoría, si eres amante de la música para cine y del piano como instrumento, si te gusta el cine que te hace pensar.

**** (sobre 5)

23 de abril de 2012

"Terrados" (Demian Sabini, 2011)



Tras ver la película, miré la nota que tenía (en filmin) y luego pasé páginas de críticas leyendo entre líneas, supongo que intentando descubrir qué exactamente me había perdido en una película calificada con una media de un 8, cuando yo no le daría ni un aprobado.

A mí también me cae bien el director, porque es evidente que se deja ver a través de sus personajes y la película transpira sus ideas. También creo que es alguien que seguro cuenta bien las anécdotas e incluso algún chiste. También veo que tiene el premio del festival de Valladolid, en esos momentos lo que me llega es preocupación sobre el festival de Valladolid. Lo dicho: me cae bien el director, me cae bien la gente inocente, optimista y crítica. Su película me parece muy mala. Y ahora lo voy a argumentar. Primero y primordial: guión y personajes absolutamente maniqueístas. Me ha recordado mucho a "El laberinto del fauno" (enlazada entrada en este mismo blog). No, no en forma ni en contenido. En ceguera maniqueísta. Lo que allí era una burda parodia-no-intencionada entre la malévola derecha y la bondadosa izquierda aquí es entre el maléfico sistema y el benéfico crítico del sistema. Película muy generacional y actual, ahí no tengo duda.

Maniqueísta
Maniqueísta porque hay sólo dos personajes en la película. Uno es el que está metido en el sistema (que o es alcohólico (ojo, tomar setas es bueno, beber alcohol malo, me parto, esto merece un * con posterior explicación) o nada crítico consumidor de telebasura o vendido a las apariencias (ya sabéis, traje con corbata=bueno, resto=duda o malo). Entonces, ver una peli con un grupo de personajes, que en la ficción son colegas entre sí, y que en realidad son todos la misma persona menos uno pues no me mola. Porque es como ponerse Me gusta a uno mismo en facebook. Quiero decir: tú mismo te das la razón. Preferiría una peli con más de dos personajes para que el debate fuera más amplio, y a ser posible, que uno no me provocara tanta simpatía y el otro antipatía. Ojo, que la escena del protagonista (además de director y guionista) sin hablar delante de la entrevista de trabajo no me produce simpatía, me produce desconfianza. Me hace acordarme que una dictadura es una dictadura, sea de derechas o de izquierdas. Me hace acordarme de que hay tanto fascismo en la izquierda como en la derecha. Me hace preguntarme porque va , e incluso colocar mi cabeza en la posición de abogado del diablo, al lado de la psicóloga que hace la entrevista. Justo esta psicóloga, casualmente, y haciendo hincapié en lo de las dicotomías radicales: que mala hostia, mal educada e incluso violento se revela este personaje. Es tan burdo este maniqueísmo, tan descarado, con tan poco estilo; que me hace acordarme de eso, de lo feo e incluso de lo peor (ya indicado anteriormente).

La dirección
  • técnica. Lo que llamamos planificación, elección de planos: No conecto con la dirección de la película, por no decir directamente que me saca de la películo. Sí entiendo que en un porcentaje alto elige una sobriedad y simplicidad de la misma por puras (y muy respetables) razones de presupuesto ajustado. Ok, puedes hacerlo pero que esto se note no es bueno. La simplicidad no está reñida con la lógica. Es, por ejemplo, inquietante toda una conversación cargada de dramatismo de una pareja que discute vista desde fuera de un coche (y sí, me hace dudar si se grabó cuando ya no era fácil volver a localizar a los actores, al no verle absolutamente ningún sentido dentro de la peli) Otro ejemplo, otra conversación resuelta con un plano de dos personas sentadas de espaldas (ya sabéis, rico en matices actorales). A ver, ¿estamos de acuerdo en lo siguiente?: Puede ser tan malo un plano contra plano como un cuidadísimo fotográficamente plano fijo de escorzo. ¿Por qué? Porque no depende del tipo de plano, porque depende de la justificación lógica del plano. Los planos son medios para conseguir un fin que es la propia película, ojo, nunca al revés.
  • Artística: Carla Pérez, en el personaje de Ana, adelanta las reacciones a las acciones que producen las mismas. David Respaldi, en el personaje de "Nachete", recita continuamente su texto como si se lo acabara de aprender. ¿Le caería bien al director y por eso fue indulgente con él a la hora de corregirle? ¿La responsabilidad? Para mí finalmente es del director, no del actor, no dudo que sean buenísimos actores (de hecho el resto está a un nivel alto), simplemente están mal dirigidos, una labor que Demian Sabini, siendo actor, seguro no olvida... Labor, la de la dirección de actores, que  sí parece que se ha olvidado en general en el cine español. También podemos encontrar secuencias descuidadas o personajes enteros como el malévolo dueño del edificio (enchaquetado, por supuesto) que viene a echarles. 


El guión
Está lastrado porque sólo haya dos personajes. Sin embargo, Demian Sabini es bueno con la cotidianidad de los diálogos, quizás falla al querer ser tan panfletario de sí mismo siendo evidente cuando mete sus propias frases, bueno, siendo evidente el que todos los personajes son uno.

La fotografía
La fotografía está hecha con bastante gusto. Me gustaría acabar aquí esta sección pero debo añadir algo: La fotografía está en función de la película, no al revés. Creo que tengo un porcentaje muy alto de acierto diciendo que está grabada con cámaras fotográficas Canon. La "tierra prometida" de todo cineasta de bajo presupuesto durante décadas, con lo que siempre soñamos, es la profundidad de campo que se consigue en el cine. Por fin podemos obtenerla a un precio acorde a nuestros propios medios. Ok, tiene contras que desaparecen machacados por el empalme que nos produce desenfocar los fondos. Y hablo en primera persona del plural. Hasta aquí comprensible. El error es el siguiente, de ésta y de otras películas, ahora que lo tenemos también podemos aprender a usarlo, no seamos "los nuevos ricos de la poca profundidad de campo". Concretamente: no entiendo secuencias en las que se utiliza una profundidad de campo tan pequeña como para desenfocar al que está hablando porque no se cambie de foco en planos americanos. Oye, que de nuevo (me suena haber hablado de esto antes): son herramientas en función de la película, no la película en función de meter estas herramientas. Va por mí, por ésta y por otras muchas películas, hemos tenido tanta falta de ello que ahora lo consumimos sin medida. Vamos, nuevos ricos de la poca profundidad de campo.

La ideología y las ideas
Creo que propone grandes ideas y tiene algunos diálogos inteligentes. ¿Cuál es el pero? Pues el maniqueísmo del contexto de los diálogos. Es el gran pecado de esta película. Y es grave. ¿Por qué? Porque a la situación actual no le hace ningún bien el radicalizar y polarizar a la gente. No somos dos grupos, repito, los buenos y los malos. El sistema se cambia desde dentro, no desde fuera, el que se sale del sistema no cambia el sistema, quizás intenta crear uno nuevo, pero no cambia el actual. Y, sinceramente, alguien que usa un Mac (como desde el que escribo yo ahora mismo) está dentro del sistema. Desde donde hay que estar para cambiarlo. "El sistema es una mierda", dirán muchos, y yo opino: El sistema empieza en uno mismo... ¿Quieres cambiar el sistema? Empieza por cambiarte a ti mismo... Pero no te sientas superior, diferente y enemigo de un sistema al que perteneces. Con eso sólo conseguiras distanciarte de los que más necesitan que les hables... Es lo que opino.

El desenlace
Un terrado, bonita metáfora, alguna más hay en esta película: como ese gran final. Cuando una película me está gustando pero no siento que sepa resolver al final, es decir, termina de forma que no me convence, toda la película queda dañada. Es una pena que no ocurra lo contrario: El final me encanta, la película no hay quien la reviva. Es como intentar resucitar a los que ya están… mmmh,  enterrados.

El asterisco (*)
El pecado del maniqueísta está en que detrás siempre hay un juicio, una creencia personal en una superioridad moral para calificar a unos de diablos y a otros de ángeles. Ok: Se demoniza al alcohólico y se salva el momento setas. Me parto. ¿Por qué? Pues porque actualmente está peor visto alguien que tome mucho alcohol a alguien que, por poner otro ejemplo, fume de vez en cuando un peta. Y aquí no hay nada de revolucionario, que sí lo hay en la película, aunque sea de esa forma tan inocente. No lo hay. Y diré una cosa para mojarme más, por si puede aclarar este asterisco: He probado unas cuantas drogas, no tomo nada pero pruebo todo, diría. Las setas alucinógenas es la droga que me ha producido una experiencia más placentera. Pero es que NO estoy hablando de esto… Hablo de lo peligroso y ridículo al final, como en este caso, que es el maniqueísmo: o sea que uno beba mucho es muy preocupante pero que se tomen setas en un terrado no. ¿Perdón?

14 de abril de 2012

"Alpeis" (Giorgos Lanthimos, 2011)


La crítica la escribí para la muy recomendable web de mi amigo Manuel Barrero, en el siguiente enlace:
http://www.tierrafilme.com/2012/04/critica-alps.html

Para los interesados en el director, anteriormente escribí una crítica de "Canino" en este mismo blog:
http://siddharthing.blogspot.com.es/2010/06/kynodontas-yorgos-lanthimos-2009.html

27 de enero de 2012

"Drive" (Nicolas Winding Refn, 2011)


¿Por qué me gustó tanto Drive?
Por la historia de amor, porque me parece atípica y romántica. Y me pilla en un momento en el que conecto mucho con el romanticismo.
Por el personaje protagonista, que no cae en el tipo duro clásico (aunque tiene algo de Taxi Driver, como decía Juan), es humano y tiene su propia escala de valores. Cansado y aburrido del maniqueísmo totalitario de la gran mayoría del cine USA (los buenos muy buenos, los malos muy malos). ¿Será por esto que la han dejado fuera de los sobrevalorados Oscar?
Por las interpretaciones, empezando por la del protagonista: Ryan Gosling. Todas tan creíbles, imposible no empatizar con cada uno de ellos.
Porque me encantan los 80 (crecí en ellos) y la película transpira por todas partes de esta década.
Porque le gustará tanto a los fans del GTA como a los fans de "Lost In Translation" (Sofia Coppola, 2003).
Por el ritmo tan bien llevado que tiene, porque cuando puede llevarlo lento y contemplativo se apoya y se comunica con miradas y gestos más que con palabras y cuando llega una persecución de coches llega el speed. Cada ritmo para transmitir un momento. Si no hay contraste no hay percepción de cambio.
Porque usa los diálogos justos y todo lo demás te lo cuenta con gestos o a base de elipsis, porque no le sobra ni le falta un fotograma (in my opinion).
Porque no es gratuita con la violencia (que está justificada) y cuando tiene que mostrarla, vaya que si la muestra, de hecho lo hace al estilo Gaspar Noé ("Irreversible"). Postura muy inteligente, de nuevo la clave es el contraste. La saturación te insensibiliza.
Por la fotografía.
Por la gran banda sonora de tintes ochenteros y el montaje de sonido.
Porque me gusta hasta el desenlace.
Porque todo lo anterior cuadra perfectamente.
"I drive. That's what I do. All I do."

11 de diciembre de 2011

"Alice in den Städten" (Win Wenders, 1974)


Road Movie de nuevo (aunque anterior a "Paris-Texas") y existencial, de huida hacia delante. Dos soledades juntas se acompañan, me recordó a "Le gamin au vélo" (Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne, 2011). Pero como dice Nacho Vegas "Ya no sé si merecerá la pena partir hacia otro lugar... Ya no sé si, esta vez, todo está dentro de mí y ya no puedo escapar...". Outsiders ambos (¿qué niño no lo es?), no han sido expulsados de la piscina, es que viven bajo el agua, saben respirar debajo del agua. La fotografía, como en Antonioni, tiene tanta entidad como más que un personaje.


CITAS:
Nunca sale lo que realmente has visto. Hacer fotos...
Hablar con uno mismo. Es más escucharse que hablar.
Lo inhumano de esta televisión no es que está repleta de anuncios aunque con eso podría bastar. Sino que todo lo que se emite en el fondo es un anuncio, un anuncio de la situación actual. Cada imagen se concentra en los mismos programas repugnantes. Una especie de desprecio fanfarrón. Ninguna imagen te deja en paz, todas quieren algo.


DataPost: Disculpas por el lenguaje fulmunero.

3 de octubre de 2011

"Black Swan" (Darren Aronofsky, 2010)


Vi esta película con B. Donde yo me centré en una crítica a un tipo de vida-trabajo (en este caso "también" tándem inseparable) B. se centró en algo mucho más interesante: la relación de la madre con la hija.

Respecto a lo primero se conjugan en la danza factores como la disciplina, el individualismo, la competitividad, la ambición, el ansia de superación, el nivel de entrega (¿prostitución?) y de negación de todo lo demás (¿de una identidad también al entregarnos a algo que nos ocupa todo?) que forman la columna vertebral del capitalismo. No olvidemos que es un sistema que para crecer necesita alimentarse y para ello comer, tanto que a veces se come a sí mismo inventándose la comida. Pero la mayoría de las veces lo que se come para crecer es la vida de sus peones, que creen que engordan (y a veces ocurre) pero en su mayoría simplemente mueren en el proceso para alimentar a la bola grande, en plan Ósmosis (by the way recomiendo este juego...)

"Y hasta aquí puedo leer"- decía Mayra Gómez Kemp. Si no has visto ya la película no sigas leyendo.

Respecto a lo segundo es la típica relación de madre posesiva, que tiene una hija como quien se compra una perra. Ya hablé algo de este tema por aquí. La madre se ama a sí misma por encima de todo y ve a su hija como su posesión. ¿Cómo enfrentarse a esto cuando además la hija la idolatra? Pues sólo hay una opción: la destrucción del ídolo, aunque no es exactamente el ídolo lo que se destruye, es la imagen lo que hay que cargarse y no puede ser más evidente en la película con todas esas fotos... El caso es que el mensaje de la madre sobre el futuro de su hija está muy claro: no fui algo (por tu culpa), ahora te toca serlo a tí, que eres mi prolongación de vida para segundas oportunidades. Más concretamente algo como: "no fui bailarina porque me quedé embarazada de ti, no me falles ya que me jodiste la vida. Me lo debes".

Lo realmente interesante viene de juntar estas dos ideas. La relación con la madre y el mundo de exigencia competitiva de la danza (por ejemplo, la danza). La madre lanza un mensaje doble contradictorio: Por un lado quiere que su hija sea la mejor en su sector, por otro le ofrece deliciosas tartas que rompen el régimen estricto que tiene que seguir. Por un lado recibe el mensaje represor de la madre, de control absoluto (joder, que no puede ni masturbarse tranquilamente), que le obliga a mantener la puerta abierta y por otro el mensaje de sus instintos. Estos mensajes en direcciones opuestas al mismo tiempo, superposición de mensajes contrarios, ¿qué producen? Psicosis es la palabra. Y para describirla (alucinaciones incluidas) quien mejor que el director de fotografía de "Requiem for a Dream" (Darren Aronofsky, 2000), Matthew Libatique. La psicosis tiene un caldo de cultivo ideal en nuestra sociedad de mensajes contradictorios. Contradicciones en forma y fondo. La imagen empieza a no significar nada cuando estamos en el reinado del marketing. Contradicciones culturales y religiosas. Contradicciones educacionales, una educación basada en el mensaje, no en la actitud: "no hagas lo que yo hago, haz lo que yo digo". Contradicciones sensoriales: ese confuso tándem dolor-amor que presenta una sociedad católica (más de esto en la crítica de "Anticristo" (Lars Von Trier, 2009)). El caso es que nos encontramos con la necesidad de un proceso de negación de una parte de su identidad o de autodestrucción para salvar el escollo, destruir para construir algo sobre los escombros. Autodestrucción que se representa en esas autolesiones que se produce la protagonista. Esto es lo que necesita la protagonista, Nina: cargarse una parte de sí misma para superarse y sacar esa otra yo reprimida que no acaba de salir en el aspecto sexual por un lado y en el aspecto técnico por otro, interconectados realmente, como todo. En esta búsqueda de des-control o de destrucción del control juega un papel importante el personaje de Lily, que con sus salidas y su liberación sexual, es el canalizador perfecto para ella, aunque también contradictoriamente (una vez más) representa un amigo para esto y un enemigo para el trabajo en forma de competencia. ¿En el aspecto técnico? Sí, ella es perfeccionista en la técnica pero se le pide que meta espontaneidad y naturalidad en algo totalmente controlado y matemático. Buscando la "perfección de lo imperfecto", pero para ello tiene que dejar entrar algo de sí misma en el proceso. Cuando lo racional es control, lo que se le pide es el punto irracional de lo irracional. Y esto me lleva a pensar que ya no sé si hablo de Natalie Portman o de Nina. ¿Por qué?
Muy interesante la línea de dirección de actores que lleva últimamente Darren Aronofsky, que consiste (imo=in my opinion) en dar a los actores papeles que no tienen que interpretar tanto, porque ya forman parte de sus propias vidas. Actores que hacen de sí mismos. Y al menos así a primera vista (no conozco tanto la vida de los actores) veo tres:
- Natalie Portman, perfeccionista convencida, que siempre ha tenido papeles de chica buena y sensual pero no de la chica mala y sexual. Le está colocando en la película en el mismo dilema que vive en su propia vida de actriz. Y el paralelismo entre la danza y las actrices de Hollywood está más que a huevo: exigencia, competitividad y vida efímera: sólo unos años de carrera y muy pocos papeles para ellas más allá de los 40. Ejemplo, en la siguiente línea.
- Winona Ryder: en el papel de Beth está representada la antigua estrella en decadencia que ya no recibe papeles sabrosos, uy, perdón, que ya no recibe obras importantes como bailarina principal.
- Mickey Rourke: ¿No es evidente que en "The Wrestler" (Darren Aronosfsky, 2008) hace de sí mismo? Mickey Rourke incluso hacía boxeo. Pero el paralelismo entre su vieja historia de estrella de Hollywood y su vieja carrera como luchador exitoso está a huevo. Y la caída en el alcohol y las drogas no es ficción. Es parte de la realidad de su vida. El director le aviso sobre que el día que no apareciera en rodaje a su hora por sus problemas con el alcohol estaría fuera de la película, él cumplió y con creces marcándose uno de los papeles de su carrera.

LA SECUENCIA: la transformación final. Un final tan in crescendo como el que ya se marcara en "Requiem for a dream", acompañado por el mismo director de fotografía, consigue una comunión perfecta entre fondo y forma, entre imagen y contenido, sin contradicciones psicóticas, puro cine.
¿ESTRELLAS?: cinco, claro. ;)

24 de septiembre de 2011

"El árbol de la vida" (Terrence Malick , 2011)

Disfruté esta película. Disfruté esta película como una experiencia sensorial: Tan bonita como esas cajas de regalos super cuidadas que venden para adornar los árboles de Navidad en una fría noche de diciembre, acompañado de tu querida mujer que ha hecho un pastel de manzana y tus hijos con sus gorras de los Laiker. Esas pequeñas cajas de regalo que no tienen nada dentro.

También disfruté esta película desde mi punto de vista de cámara, disfruté esos juegos con el contraluz. Disfruté tanto de ellos (mira que los hago y me encantan) que hasta me saturé. La mitad del metraje está grabada en esa hora mágica final (o en el amanecer) y buscando que las siluetas tapen y destapen el sol para crear ese bonito efecto. He leído que la película está grabada de forma natural, casi documental para atrapar "momentos de realidad", no sé si esto es muy compatible con los calculadísimos planos estéticos y con la restringidísima hora a la que se graba...

La película arranca con un salmo religioso. Para mí toda la película está impregnada de este aura religiosa. Aunque Arancha y Richi me hacen dudarlo con la teoría de que el mundo de la religión y el de la naturaleza son dos opciones excluyentes presentadas de tal manera al principio del metraje. A mí en cambio me parece que todo está barnizado de un mensaje claramente religioso y que la exaltación de la naturaleza y del planeta y el universo (porque esta película habla del universo, ojo) están asociadas a una idea creacionista de la religión: un dios único creador perfecto. Más allá: a un tufillo antidarwinista y patriota (y lo que sigue es republicano). Porque yo no veo que ponga tanto a parir al personaje de Brad Pitt. Es todo un personaje ejemplar: "No he faltado un solo día de trabajo y doy limosna los domingos"- dice el militar. ¿Qué más se puede pedir? Que sí, que es estricto, severo, serio, todo un perfil de padre autoritario que han sufrido varias generaciones (incluyendo la de Malick, claro) pero en el último cuarto de hora de película y viendo él mismo que se acaba la peli decide arrepentirse y quedar en paz con los suyos. Ya sabéis, soy cabrón pero en el fondo tengo buen corazón y todo lo he hecho por vuestro bien. Igualito al papi que es USA para el resto de miembros/países de la familia/planeta.

La impresión que me dio esta película es que el director tenía unos demonios que exorcitar, probablemente asociados a una perdida cercana, había escrito unos cuantos folios de esos que sirven para salvarte la vida cuando tienes una cantidad de pensamientos desbordantes que no hay donde meter y el papel es el mejor sitio para vomitarlos... Cogió todos estos folios y los usó para crear una insistente y bastante pretenciosa voz en off que acompaña a casi toda la película. Acompañada de imágenes de la tierra y el universo y entrelazadas con la cotidiana y atrayente vida de una familia americana hace unas décadas, antes de que los niños sólo jugaran con cosas con pantalla y los padres/madres estuvieran todo el rato en el ordenador y el poco resto corriendo de un lado a otro porque el tiempo se acaba y todavía podemos producir más dinero y a más velocidad antes de morir estrellados contra el reflejo de nuestra propia vida. ¿A quién no le atraen estas idílicas escenas de un nivel de vida que la mayoría de las familias actuales ni huelen? Pues sí, y hay por ahí un figurante (Sean Penn pone que se llama en los créditos), que vive en nuestro mundo actual, en altas torres de marfil de altas empresas super poderosas... Pues sí, intencionadamente conmovedora, evocadora como no lo puede ser de otra manera para alguien (¿quién no está "aquí"?) atrapado por el capitalismo feroz y voraz. Nos conmueve con atardeceres, nos pone a todos en modo añoranza de una calidad de vida mejor con la familia, nos pone imágenes cogidas de youtube del espacio exterior, ah, no, perdón, que las ha grabado él, es que me recuerdan a algunas vistas en youtube... ¿Pero detrás de esto que hay? La nada. La película está vacía. Nos deja toda la asociación a nosotros. Mientras a él le sirve para exorcitar sus demonios, y esta vez lo afirmo porque mi impresión era correcta, leí que el director tenía una historia personal muy cercana a la de los hermanos. Podría haber seguido con el mismo ritmo hasta el final del metraje pero le debe entrar miedo o algo y en los últimos quince minutos intenta construir una historia con principio, desarrollo y fin entre el hijo y el padre para que por lo menos haya algo del modelo aristotélico por alguna parte. Pero ojo, ¿y los casi noventa minutos anteriores de incontenido metraje? Sinceramente, veo una aceleración, una precipitación por cerrar algo que quizás al propio director se le escapa de las manos en fase de montaje.

Los actores. Pues en el cartel español alguien debería de avisar que hay una errata. Aquí lo incluyo, aparece el nombre del protagonista junto con el de uno de los figurantes: Brad Pitt y Sean Penn. Si este último fuera conocido cualquiera diría que esto es una pedazo estrategia de marketing y, peor aún, una injusticia tremenda ante la pedazo de actriz que realmente resalta en la película: Jessica Chastain. Sobre los otros dos: Sean Penn no recuerdo si tiene frase o no. Si la tiene debería de pagársele como figurante con frase, no olvidemos que no cobran igual que los figurantes sin frase. Brad Pitt he leído que hace un gran trabajo de interpretación contenida, yo realmente creo que hace una interpretación de lo más normalita. Y de contención nada, se llama toxina botulínica, más conocida por su nombre comercial: Botox. Su rostro es cada vez más inexpresivo gracias a este medicamento que sospecho ha usado para parar el envejecimiento facial. Cumple con su papel pero no veo para nada una interpretación resaltable. Arancha, ¡no es contención, es Botox! ;)

Por último también he oído sobre esta película, que se llevó el premio del jurado en Cannes (el mismo Cannes que estuvo empalmado con ese mojón de proporciones bíblicas que es la última de Almodovar (próxima crítica)), que es una revolución a nivel de imagen y contenido. Respecto al contenido, yo le veo poco del mismo, el resto es una voz en off pretenciosa y tan continua que entra en el rango de lo que para mí es el anticine, es decir algo muy literario que está disociado de las imágenes que acompañan al texto. Sobre revolución de imagen decir que esta película, realizada en 2011, para mí es simplemente un documental de la BBC sobre el hombre y la tierra, comparada (por ejemplo) con esa obra maestra visual que es la obra de Jose Val de Omar llamada "Tríptico elemental de España" (invito a verla, existen unos cuantos puntos en común entre esta obra y de Malick). Por centrarnos más: "Aguaespejo granadino" (Jose Val de Omar, 1955), realizada 56 años antes. Esto sí que es una revolución visual y no un documental de la BBC que saca partido de los avances tecnológicos de las cámaras y de unos cuantos atardeceres/amaneceres... Esta comparación entre películas (realmente comparables) me hace pensar lo poco exigente que se es actualmente con los creadores y lo muy conservadores que son ellos para que algo así sea tan sobrevalorado en pleno 2011. De verdad, qué de miedo y estatismo hay también en el arte si esto es lo mejor que puede salir del 2011...

Y el final (de la crítica y de la película), pues un videoclip, que es como se podría clasificar esta película. Porque para mí justo es eso lo mejor: la fotografía (Emmanuel Lubezki) y la música (Alexandre Desplat) (y la interpretación de Jessica Chastain). Si no has visto la película no le des al PLAY, anda, que igual todavía te quedan ganas de verla después de este atropello de crítica. He de decir que gente de la que realmente valoro sus críticas, como Lapor, defienden este remake en imagen real del inexistente "Erase una vez... el universo". Así que, ya sabéis, si no os gusta lo que os dice este médico consultad una segunda opinión, que igual el primero se equivoca de paciente (o vosotros de médico).



¿Estrellas? ** (sobre un total de 5, y sí reconozco que me dejo arrastrar por la física de la acción-reacción cuando una película no me gusta y la entronan...)

26 de junio de 2010

"Kynodontas" (Yorgos Lanthimos, 2009)

Cuando China se ha pasado años censurando el acceso a internet o el tipo de películas que entran en el país ha sido para intentar controlar la información que entra en un sistema cerrado (el país), para evitar las contaminaciones exteriores a un sistema que soporta una verdad única controlada. Qué difícil hacer esto en la época en la que una videocámara (/móvil) 720p te cabe en los calzoncillos. O recuerdo ese debate en el que alguien se cuestionaba que no afectara al número de inmigrantes africanos la existencia de los televisores en las aldeas más pobres... A ver, pero si lo que sale por el cuadrado (ahora rectángulo, 16:9!) es la verdad, ¡todo el mundo lo sabe! ¿Yo comiendo arroz todo el día y ahí está el "Príncipe de Bel Air"? Algo anda mal, ¿no? Claro que puede contar una verdad, tan descontextualizada que no entenderás jamás el horror del total... Conclusión muchas veces de la emigración: persiguiendo paraísos para llegar a infiernos, paradójico...

Consiste en cerrar las puertas bien cerradas, para que no se vea lo que hay fuera, para que no lleguen las risas de los que están de fiesta en el dúplex de al lado, porque esas risas son la confirmación de la existencia de nuestra seriedad. Sin comparación no hay constatación. Es como aquel niño que se crió en un zulo comiendo mierda todos los días a las 8:00 horas, el día que a las 8:10 no tenía su mierda debajo de la barbilla lloró. La mierda es lo mejor cuando no hay otra opción y para que haya otra opción la tienes que ver.

Y ahora que esto se me va de las manos y esta vez vuelo poto en círculos, también recordaré como la ropa mojada cerrada se acaba pudriendo. Como la luz es vida y la oscuridad genera gérmenes que sólo la luz puede matar. Es como era mi cabecita, que porque me dió por abrir las ventanas con estos vómitos y otras n formas de expresión... porque si no... no sé donde andaría ahora... sólo habría engendrado mis propios demonios que ¿me hubieran devorado? jajajajj

¿De qué estoy hablando? Sólo de dos cosas: Lo cerrado se pudre. Las dictaduras, y cualquier otro sistema que pretende vender una verdad única, cierran en lo posible el contacto con el mundo exterior. Si no hay nada con lo que comparar simplemente no existe alternativa. Poco más o menos como la gente celosa-posesiva... Miedo, vas quitando pieles de la cebolla y acaba apareciendo (¡el miedo!)... Pero claro, esta idea del sistema cerrado y el aislamiento es una cagada, no es fiel a la naturaleza: interconexión, interrelación, y se jode todo el invento. Nada está aislado, todo está conectado, por mucho que nos empeñemos en crear escenarios de teatro... Y para los de la religión de la ciencia, que siempre han necesitado demostraciones, pues paciencia, que ya llega la revolución cuántica.

Vale, algunos ingredientes para (intentar) crear un "sistema de verdad única":
- Líder o posición de poder para ser transmisor de la verdad única: véase dictador, cura, rey, presidente, comandante o padre. Sí, padre, puedes ejercer una dictadura sobre cuatro o sobre cuarenta millones, es sólo una cuestión cuantitativa, claro, eso (lo cuantitativo) a lo que se le ha dado tanta importancia y que nos puede alejar de las extrapolaciones más básicas... Claro, cuantitativo = importante in World of Capitalism.
- Sistema cerrado (o todo lo posible). Si les repites todos los días que eres dios y no oyen otra cosa pues eres dios, ¿alguien lo duda? A Manson le preguntaron una vez: ¿cómo hiciste creer a la familia que en ti estaban dios y el diablo? "Se lo repetía." Dijo él. Tan sencillo como esto, genial (ah, no, que es un asesino y "genio" es bueno y "asesino" malo, "me parto" con los dualismos y las asociaciones del lenguaje...).
- Conductismo a raudales: sí, el de Pávlov con los perros. O mejor, el de B.F.Skinner que lo aplica a los humanos como si fueran animales. Es decir, si el bicho (chino o cubano, creyente, súbdito, ciudadano, soldado o hijo) hace algo que le mola al líder, refuerzo positivo: Galletita, pegatina, piruleta o trozo de pan mojado (como le daban a los camellos del Wonderland). Si el bicho hace algo que no debe, castigo: hostia, azote, encierro, arresto, electroshock, manicomío, fusilamiento... sí, vamos a más según lo "mal" que se haya portado.
- Política del miedo: claro, hay que avisar (amenazar) con lo que pasa si se te ocurre salirte del sistema o romper sus reglas. Fuera está el terror, el peligro, la muerte.


"Canino" habla de la familia como sistema de verdad única. Microcosmos con estructura de poder que te enseña una única verdad, que luego llevarás en la mochila el resto de tu vida, claro, que luego compartirás/contrapondrás con el modelo único de la pareja con la que compartas tu vida. No es ya discutir sobre lo acertado que es este modelo. No importa si el modelo transmitido por nuestra familia es "bueno" o "malo", el problema es que es único. ¿Alternativas? Habría que echar una ojeada a los colectivos o comunidades, el propio Skinner crea una (eso sí, conductista a muerte, claro) en el interesantísimo "Walden Dos". "Canino" es toda una embestida, in my opinion as always, al modelo familiar.

ES PARA TI: si te gusta Haneke (el de "Cachè" o "La cinta blanca") y/o Buñuel (el de "El Ángel Exterminador", "Tristana" o"Viridiana").

NO ES PARA TI: si no estás abierto a un cine que te pone mal cuerpo, te sacude y te hace pensar, todo ello en un mismo pack.

Para ver la ficha técnia de la película en imdb puedes pulsar sobre el título de esta entrada. La película te la recomiendo, seguir leyendo si no la has visto, quizás ya no tanto...

LO MEJOR: el desenlace, interesantísimo. Todo lo relacionado con el personaje de la mujer que trabaja en la seguridad de la empresa del padre, como representante del elemento exterior al sistema que entra a contaminar el mismo (a través de cintas de vídeo con películas, atención...). El surrealismo, claro. Lo mejor el riesgo tomado con la fotografía, encuadres de cámara donde los personajes no caben literalmente en el cuadro, donde se encuentran encerrados muchas veces y desenfocados algunas de ellas... Todo en pro de crear una obra maestra redonda, con la consonancia propia entre fondo y forma (fotográfica en este caso).

LO PEOR: dudo de las interpretaciones de los hijos. Es una parte con la que no conecté. La de los padres me parecen espectaculares... Tuve la sensación continua de que estaban recitando sus textos, y esta sensación no es positiva... Lo peor es que, como ya ocurriera con ese otro reciente peliculón, "La cinta blanca", "Das weisse Band - Eine deutsche Kindergeschichte" (Michael Haneke, 2009), será interpretada de otra manera. Lo que ocurrió con la de Haneke es que una amplia mayoría interpreto que la muestra de intolerancia y ese juicio (y condena), sólo posible ante la seguridad de ser poseedor de la verdad, hablaba del nacismo (Alemania, antes de la segunda guerra mundial, pues asociaciones fáciles y superficiales, creo yo...). Para mí hablaba de la condición humana y de la sociedad actual. Comprendo que poner a los nazis como enemigo común y lejano mantiene al interlocutor a salvo y le coloca a "años luz" de un demonio tan claro como el nazismo. Así, tanta intolerancia, juicio y condena sólo existe en esos tan lejanos y malos para todos, que son los nazis. El peligro en "Canino" es que se puede interpretar como "una historia curiosa sobre UNA familia de freaks". Lo que yo veo es "una historia crítica sobre LA familia". "Canino" habla de la estructura familiar, de la tuya, de la mía, de la de todos.


24 de diciembre de 2009

"Antichrist" (Lars Von Trier, 2009)

El día que empecé a escribir esto, hace un par de días, estaba enfermo (como lo está nuestro sistema) y me pareció un día muy oportuno para escribir sobre esta película que tuve oportunidad de ver de nuevo hace poco con Bárbara, carta de presentación para ella, en plan bautizo de fuego, de un director que considero de mis favoritos...

Este texto, al igual que muchos otros en este blog, está escrito con un lenguaje informal y con dosis de humor (para quien conecte con el tipo de humor, claro.. ;). Abstenerse de seguir leyendo las personas susceptibles que piensen que este estilo de escritura no debe aplicarse a un tema como el de la religión... Avisados están.



¿Nuestro sistema?

Muchos habréis visto esa muletilla por todas partes: ideología/cultura judeocristiana. Empecemos por aquí... Si existiera algún símbolo que pudiera definir a nuestra cultura occidental sería la cruz del cristianismo... Pero, ¿por qué judeocristiana? Bueno, el cristianismo como religión no tiene apenas años... No sobra recordar que el Homo Sapiens tiene unos 40.000 años. Ante esta situación y al no poder poner orgullosos el cartel este de los restaurantes en plan "Desde 1920 sirviendo paellas", y también teniendo en cuenta que Jesús nació siendo judío, un predicador, mi conclusión es que lo más fácil para el cristianismo era "coger prestado" (por ser gentil) del judaísmo todo su pasado y llamarlo "Antiguo Testamento". El judaísmo es la más antigua de las religiones monoteístas. Además en la tradición judía se esperaba un Mesías, Jesús se autoproclamaba tal Mesías, para los judíos todavía quedó como un profeta más y aún esperan su llegada. El caso es que pillamos (a mí me educaron como cristiano católico) la religión más antigua monoteísta y nos la quedamos como pasado y a esto le llamamos judeocristianismo y tan contentos... Bueno, excepto un pequeño detalle: una ojeada, aunque sea superficial, de ambos textos (Antiguo y Nuevo Testamento) nos presentan a dioses que no tienen nada que ver. Uno de ellos (el del Antiguo) castiga, se cabrea, manda plagas, se venga ("ojo por ojo, diente por diente"), tiene muy mala hostia (valga la redundancia), destruye y juzga... El otro es el culmen del buen rollo: el amor es el mandamiento nuevo que trae para unirlo a los diez mandamientos judíos. El caso es que este segundo es como la contraposición radical del otro: comprensivo, protector, no juzga, no castiga, no se venga, y, by the way, no es nada elitista (y sí, esto va por el dios judío y en referencia a la barbaridad terminológica esa de "el pueblo elegido", ejem...). No sólo no es nada elitista sino que se rodea de mendigos, prostitutas, leprosos y apestados de todo tipo de la sociedad... Vamos, en mi opinión, es un vagabundo, un revolucionario antisistema, un predicador precoz y antecesor del movimiento hippy, del movimiento feminista (fue defensor de los derechos de la mujer y en el momento de su muerte sólo había mujeres junto a la cruz, es decir, en su momento más importante, teniendo en cuenta el significado de esta muerte) y del movimiento comunista (todos iguales, no hay diferencias)... Igualito a los sacerdotes que forman las actuales Iglesias, al menos la que yo conozco, la Católica, igualitos... Y esto no quiere decir que no halla personas increíbles entre las filas de la Iglesia Católica pero el perfil de Jesús como que se ha desdibujado un pelín... Paro ya, porque este tema me encanta y me desvío...
El caso es que Jesús es la figura de mayor influencia en la cultura occidental. Jesús o el Cristo. Es decir, que si fuéramos a hacer una crítica de la cultura occidental habría que sacar un símbolo que fuera en contra del Cristo: un Anticristo.

Regreso al origen, regreso al paraíso



Y esto hace Lars Von Trier trayendo a una pareja en crisis a un sitio que casualmente se llama Edén. El Edén es el jardín del paraíso, es donde se origina nuestro "pecado original", sí, ése que tenemos todos nada más nacer. Recuerdo a Leo Bassi todo encabronado diciendo: "Oye, que yo no soy un pecador, yo no tengo la culpa de nada. Un cabrón sí, pero un pecador no..." (o algo similar). Atacaba la existencia de la culpa o del pecado original como método de control y qué razón tenía. Aunque lo que realmente importa para mí en este caso es la fábula original (el Génesis), la voy a volver a contar interpretándola: Están un hombre y una mujer puros, creación de Dios, en pelotas (pero como son puros no se dan cuenta), en convivencia y armonía con el resto de animales del paraíso. Dios sólo les ha prohibido que coman de un árbol. La serpiente tienta a la mujer (Eva) para que muerda la fruta del árbol prohibido, la manzana. Eva lo hace y tienta al hombre (Adán) para que lo haga.Es decir, ¿quien tiene la culpa de todo? Pues Eva y, la verdad es que a falta de otras candidatas, diría que es la representante del sexo femenino. O sea, Eva, en plena naturaleza paradisíaca, la caga probando la manzana y luego arrastrando al hombre al pecado. ¿Qué pasa después? Pues Dios se cabrea (sí, al dios buen rollo le queda tiempo para llegar) y les expulsa del paraíso, primero haciéndoles ver que están desnudos. Son extirpados del paraíso. Hago hincapié en esto porque es lo que explica la desconexión con la naturaleza y el no respeto hacia la misma. Claro, si no pertenecemos a ella, fuimos expulsados de nuestra propia tierra, somos invasores y como tal nos comportamos, no como habitantes (expulsados al fin y al cabo). Entonces nuestra filosofía nos hará recolocarnos como seres superiores (gracias, Descartes, padre del racionalismo). Pero sin olvidar que estamos expulsados. Es decir, somos invasores de nuestra propia tierra y podemos hacer con ella y sus habitantes (el resto de los animales, inferiores claro, pues nosotros mismos pusimos las reglas cartesianas del juego y lo que más puntos vale en el juego es ser racional), y decía, podemos hacer con la tierra y con sus habitantes... lo que nos salga de los cojones. Y es lo que estamos haciendo, explotación en vez de comunión y respeto. ¿Cómo no van a ser enemigos el ecologismo y nuestra cultura judeocristiana? Aquí anda el origen cultural...



Y éste es un buen momento para reenganchar con uno de los momentos más importantes de la película: ese juego de roles que le propone el psiquiatra (increíble interpretación también la de Willem Dafoe) a su pareja y paciente: uno es la razón, la otra la naturaleza: racionalismo vs. naturaleza, un enfrentamiento. Veamos: naturaleza (la mujer) contra el pensamiento racional (el hombre). Tema dualismos: todo empieza con Platón que tiene muy claro que el mundo de las percepciones ("de la mera apariencia") no es tan auténtico como el de nuestras ideas. Sí, otro de nuestros pilares ideológicos, "nuestros" = hablamos de la cultura occidental judeocristiana. Y la wikipedia lo explica muy bien:
...la metafísica de Platón divide al mundo en dos distintos aspectos; el mundo inteligible —el mundo del auténtico ser—, y el mundo que vemos alrededor nuestro en forma perceptiva —el mundo de la mera apariencia—. El mundo perceptible consiste en una copia de las formas inteligibles o Ideas. Estas formas no cambian y sólo son comprensibles a través del intelecto o entendimiento – es decir, la capacidad de pensar las cosas abstrayéndolas de como se nos dan a los sentidos....
Platón influye a uno de los padres del cristianismo: Agustín de Hipone (aka San Agustín). Claro que en el cristianismo se da un paso más allá: el cuerpo es malo, la mente es buena. Pero se está diciendo lo mismo: dos pandillas se enfrentan finalmente: el cuerpo, la naturaleza, los sentidos VS. las ideas, la mente, el pensamiento racional. Pero podemos ir un paso más allá, el cuerpo + la naturaleza, ¿qué hacen? El sexo. ¡Oh, ha dicho sexo! ¿Está permitido? ¿En qué franja horaria estamos? Y pongamos algún ejemplo de cómo de malo sigue siendo el sexo hasta en nuestros días porque los tenemos tan cerca que a veces nos costará mucho verlos. En el cine: una película estadounidense con mucha violencia (decapitaciones, amputaciones, torturas) como muchísimo será para mayores de 18, una con sexo explícito puede ser calificada directamente X y no llegar a las salas comerciales en EEUU, como ya le pasara a Almodovar con "¡Átame!" (1990)... (curiosa la inversión de papeles a modo de una especie de extraña venganza casi veinte años después lo que ha ocurrido en España con "Saw VI" (Kevin Greutert, 2009), calificada de X por su alto grado de violencia... porque sexo explícito según he leído no tiene nada, lo gracioso: en USA tiene la calificación R, es decir, para menores acompañados de su padre o tutor todo ok...). Todavía quedará quienes piensen que el sexo no es un tabú actualmente. Pues a estos les diré: sacar una conversación sobre sexo anal y/u oral cuando estéis sentados con vuestros primos y primas cenando en Noche Buena o Noche Vieja, ¿por qué no? ¿es algo malo? ¿No podemos hablar de ello chicos y chicas juntos y que mejor que con la gente que queremos y confiamos como nuestra familia? Vale, quizás esto es demasiado para el nivel actual de tabú, ok, me refería a que lo saquéis en una reunión de amigos y amigas un fin de semana, en una fiesta, venga, vale, haciendo trampas, que hayan consumido alcohol u otra droga desinhibidora... Ah, que tampoco... que tampoco nadie seguiría una conversación así... Vaya, quizás entonces sí hay tabú sobre el sexo, sigue siendo algo malo... Como en la Edad Media... Semanas después de ver por primera vez "Anticristo" iba a una exposición de Brujería ("Insólitos objetos y fantásticas criaturas") que me flipó y asocié (¡inevitablemente!) con la película del señor Von Trier... me llevé el catálogo, creo que es un buen momento para sacar algunas citas. Esta primera referente a la Edad Media (¿o no?):
El sexo para el cristianismo es el acto más execrable y vergonzoso que el ser humano puede manifestar. Hubo una época en que se consideraba pecado incluso en el ámbito del matrimonio y se pensó seriamente en reglamentarlo.



Claro, yo veía el perfil de lo que se identificaba como bruja y era más o menos éste: una mujer con conocimientos de plantas medicinales, pociones y ungüentos naturales, es decir, lo que hoy llamaríamos herbolaria. Y también: mujer liberada sexualmente que disfrutaba del sexo y de su cuerpo libremente. Sin ir más lejos, entre los objetos de brujería encontré una máquina consoladora (adjunto imagen, primer resultado googleando imágenes de "maquina consoladora", ¡flipante que no saliera una página porno! ;). Añado parte del texto que acompañaba a esta máquina.

Para las hijas de Diana (las brujas), depositarias de los secretos de los ritos paganos de la fertilidad, era imposible ceñirse a las estrictas reglas morales impuestas por la Iglesia. Renunciar a un don de la naturaleza que les permitía gozar, como el sexo, era simplemente incomprensible.

Y dejo ya la exposición de Brujería con una última cita que enlaza de nuevo con la película de Lars Von Trier:
Del siglo XV al XVIII la tortura representó la piedra angular en la caza de brujas, urdida por la Iglesia y apoyada incondicionalmente por el pueblo.
¿Y no es esto lo que está estudiando el personaje de Charlotte Gainsbourg?, el sufrimiento que se le ha ocasionado a la mujer durante los siglos de civilización occidental...

Recapitulemos: la mujer es representante de la naturaleza (la maternidad), de la tierra, del cuerpo y por extensión del sexo que nos hace reproducirnos y mantener a nuestra especie con vida. El hombre lo ponemos en el lado de la mente y el pensamiento racional. Claro, que en nuestra cultura uno es el mal y el otro es el bien, dualismos heredados del equipo Platón-San Agustín. Ok, atención, a los que han seguido esto hasta aquí: si la naturaleza es el mal y la representante de la naturaleza es la mujer desde luego 1+1=2... Pero lo que me importa ahora. ¿Entonces cuál es el bien? Pues el racionalismo. ¿Asociado a quien? Al hombre. Es decir, una cultura racionalista que da el poder al hombre y menosprecia a la mujer. ¿Qué podría ser de nuestra cultura si tornara en algo matriarcal? En un sistema que diera poder a las alternativas al racionalismo, a la naturaleza, a la intuición, a los sentidos y sentimientos frente a la lógica cartesiana? Pues por ahora no lo sabremos. Aún me temo que tendremos hegemonía del machismo-racionalismo de nuestra cultura judeocristiana para rato. ¿Nos salvará la física cuántica de todo esto? Espero. La revolución en la física es el enemigo dentro de casa para la "ciencia", aquí van risas enlatadas. Sí, risas, yo me río de la prepotencia del racionalista puro, del científico que se cree en posesión de la verdad, pero claro, es lo que tiene el racionalismo, necesidad de control absoluto y verdad única, sin ellos el propio sistema se cae. Y sí, sin este sistema nuestros increíbles avances científicos no serían tal y yo no podría estar escribiendo esto ahora... Pero, ¿no es un poco alto el precio que pide el racionalismo?: Ser el sistema de conocimiento único.

Sadomasoquismo (o mejor: sociedad sadomasoquista)



Esta palabra que a muchos repelerá y que muchos se verán tan desvinculados de ella...
Recuerdo una clase con una profesora de guión que casualmente me encontré hace poco por la calle. Nos explicaba el modelo aristotélico que se repite en muchas formas de nuestra cultura (origen, nudo, desenlace) y de ahí hablaba de "el conflicto" (un clásico de guión) y claro de ahí a ver cómo al final siempre tenía que haber en pantalla una persona pasándolo mal, sufriendo, el conflicto es lo que mantiene al espectador... Y, claro, yo comentaba con tranquilidad que a mí todo esto me recordaba al disfrute con el sufrimiento ajeno en la sociedad, sadismo por usar la palabra correcta, "disfrutar con las desgracias ajenas" decía Un pingüino en mi ascensor... Masoquismo: disfrutar con el propio sufrimiento, que también hay mucho de esto, sólo hay que pasarse una mañana en la seguridad social en esas enfervorecidas competiciones sobre quien sufre más... (bueno, y no hay que irse a la seguridad social...).
El caso es que ojalá se hubiera quedado ese majísimo pez o algún otro símbolo de los primitivos cristianos como símbolo del cristianismo. Pero no, ¿cuál es el símbolo del cristianismo? La cruz. ¿Qué representa? La muerte de Jesús, el sufrimiento "que nos salvó de nuestros pecados"... Ok, lo que pasa es que lo hemos naturalizado (al menos los que tenemos esta educación)... Pero, a ver, ¿qué creéis que piensa un monje budista cuando entra en una Iglesia Católica y ve esas esculturas de un hombre desangrándose, colgado a una cruz con las manos y pies atravesadas por clavos, la cabeza con una corona de espinas que le hacen sangrar y una profunda herida producida en el costado? A ver, que esto está en todas las Iglesias, en muchas sin cortarse con la cantidad de sangre, a lo Dario Argento... Y cogí a un budista porque ellos que, sana y naturalmente, tienen como objetivo la eliminación del sufrimiento, flipan, claro... Pues sí, esta cruz, este símbolo, es el símbolo del cristianismo, colgado del cuello de muchos cristianos.
Es decir, el símbolo de nuestro ídolo, es el símbolo del sufrimiento. O sea: idolatramos el sufrimiento de nuestro ídolo y prohibimos el placer del cuerpo... Ejem... Qué chungo, ¿no? Esto puede crear alguna que otra confusión en la cabecita, ¿verdad? ¿Lo bueno es el sufrimiento y lo malo el sexo? ¿Lo malo es el placer y lo bueno el dolor en este "valle de lagrimas"? ¿No será esto de naturalizar el dolor una herramienta de perpetuación de las desigualdades sociales y de eliminación de la revolución? Total, como el premio llega cuando muramos, pues nada de revelarse, que sólo tenemos que esperar unos añitos... Pues no sé, algo no me encaja... Pero retomemos la película, porque esta confusión que, como veis y bajo mi impresión, está muy presente en las raíces de nuestra cultura, aparece en la película, no una vez, sino reiteradas veces...



Aparece de la forma más potente posible: en imágenes. La potencia y la alegoría del audiovisual con esta idea de fondo se puede ver en:
- El arranque de la película, esa increíble secuencia en blanco y negro, que une el placer del acto sexual y hace coincidir el orgasmo con la muerte en un instante terriblemente bello. (gracias al director de fotografía y gracias Red One, oh, cámara digital que has venido a traernos un mandamiento nuevo: bits para todos y librarnos de nuestros pecados del carísimo celuloide elitista).Esta escena de sexo que, por otra parte, es la única en la que el sexo parece más humano, como me hizo notar Bárbara están animalizados en sus escenas en el Edén y no hablo sólo de comportamiento sino de texturas, sus pieles, sus colores: vuelven a ser animales, como lo fueron antes de ser expulsados del paraíso.
- La ablación de ella: extirpación del punto mayor de placer, de nuevo placer y dolor en una misma escena. Y aprovecho, ¿qué es "lo peor" de esta peli? Pues que un mensaje tan directo y salvaje va a ser rechazado por la amplia mayoría de la sociedad para la que todo esto simplemente es "demasié". (Lo mejor es todo lo demás.)
- Una eyaculación de sangre (¿existe algo más potente que una, en una sola imagen, placer y dolor?).
Y, claro, el personaje de Gainsbourg, estudiando el dolor que se le ha infringido a la mujer en una tesis, acaba por creer que el mal está dentro de la mujer. Pero, ¿no es ésta la idea en buena parte de nuestro sistema de creencias e ideologías?
 Y aquí es el momento para hablar de ¿Misoginia? Primero note that esta película está dedicada a otro genio: Tarkovski, cineasta ruso que huyó de la línea narrativa entrando en un cine más conceptual. Conceptos, no historias (y menos personales). La misoginia es algo de lo que se le ha acusado mucho al director, yo creo que para empezar (y llegar) a esa posición hay que cerrar los ojos a todos los simbolismos de la película. Desde mi punto de vista no existe tal misoginia, desde el de Gainsbourg tampoco, que declara que Lars Von Trier coloca a la mujer en un pedestal. Gainsbourg fue premiada (¡merecidamente!) por su actuación en "Antichrist" en Cannes que, a la vez, premiaba (¡inmerecidamente!;) con un antipremio (es decir, criticaba duramente) esta misma película. Por supuesto, la mujer tiene todo el protagonismo. Un oscuro protagonismo, pues sí, el que le ha dado nuestro sistema, no el que le da Lars Von Trier, él sólo refleja, proyecta. Pues éste es el papel de los artistas: reflejar, proyectar, ser un medio de transmisión, un catalizador. Y cito a Arnold Schönberg, músico nada academicista, en "Aphorismen"(1909):
El hombre es lo que vive, el artista vive sólo lo que es.
El arte es el grito agónico de quienes son capaces de interiorizar el destino de la humanidad. De quienes no se resignan tan sólo a aceptarlo, sino que reflexionan sobre el mismo. De quienes no prestan sus servicios al impulso de los "oscuros poderes", sino que se integran en el propio mecanismo para lograr comprender su funcionamiento. De quienes no vuelven su mirada para evitar ser presa de emociones, sino que las buscan para abordar aquello que debe ser abordado. De quienes, no obstante, cierran también con frecuencia los ojos para captar lo que los sentidos no son capaces de transmitir, para visualizar interiormente aquello que tan sólo aparentemente ocurre en el exterior. Y dentro, en ellos, se encuentra el movimiento del mundo, y hacia fuera únicamente trasciende su eco: la obra de arte.

PD: ¡Feliz Navidad! ;)